Historie

Historia

Flammkuchen «Maître Flambée»: auténticos y deliciosos

Un Flammkuchen tradicional de calidad superior, fresco y recién salido del horno, servido sobre una tabla de madera... a día de hoy este plato sigue considerándose como un manjar, así como un apreciado producto de la gastronomía regional. El concepto de «Maître Flambée» se ha enfocado principalmente en mantenter la autenticidad de esta tradición centenaria y en ofrecer al sector de la restauración todos los servicios y productos necesarios a través de un único proveedor y con las condiciones más ventajosas.

 

El origen

Hace más de 100 años que en las granjas de Kochersberg (Alsacia) ya podía olerse el pan recién hecho en los hornos de leña de las viviendas. Los campesinos comprobaban la temperatura del horno extendiendo la masa y cocinando sobre la piedra aún con el fuego encendido. Un día, los campesinos decidieron acompañar la masa de Flammkuchen con crema, cebolla y panceta, el resultado fue un manjar maravilloso que sentó una tradición: la «Tarte Flambée» o el «Flammkuchen de Alsacia». Hoy en día es muy habitual en la restauración de la zona de Alsacia el suministro de la masa de Flammkuchen fresca. Las razones: mejor calidad, especialmente si la masa se ha elaborado con prensas térmicas, y una manipulación más sencilla para los restaurantes. Las masas «Maître Flambée» han sido elaboradas únicamente mediante el complejo proceso de «presión térmica», ¡exclusivo para la restauración!

Una tradición social

Una vez listo el Flammkuchen con ingredientes frescos se sirve en una tabla de madera previamente calentada, de esta forma conserva el calor durante más tiempo. El Flammkuchen se sirve dividido en 6/8 porciones. Los comensales enrollan su porción y se la comen con las manos. A día de hoy, en Alsacia se sigue disfrutando del Flammkuchen en animadas veladas con amigos. Se piden uno tras otro y siempre hay hueco para uno más, hasta que los comensales indican al camarero que no pueden comer ni un bocado más. Sin embargo, siempre queda sitio para probar un delicioso Flammkuchen dulce de postre. Gracias a la cantidad de ingredientes disponibles, el Flammkuchen constituye un plato muy variado, que puede disfrutarse junto a un buen vino o una cerveza fría, incluso con una buena copa para terminar. Un plato para gozar verdaderamente de la gastronomía.



TOP